domingo, 26 de mayo de 2013

Mitos que no son ciertos durante el embarazo



 
 
 
 
 




 


El embarazo tiene algo de misticismo. Millones  de mujeres han  pasado por esta experiencia, pero aún así, es difícil predecir detalladamente cómo será la experiencia de cada una de ellas.  Quizás  sea  por  eso  que  se han  formado tantos mitos —que  han  sobrevivido— a través de los siglos,  y muchos de los cuales están diseñados para pronosticar un futuro desconocido. He aquí  diez mitos que,  ¡gracias  al cielo!, no son  nada más  que  tonterías.
 
 

El Antiguo Mito sobre la acidez o malestar
 Si una mujer embarazada sufre  frecuentemente de acidez o agruras, el bebé nacerá con mucho pelo.  Sin lugar  a dudas, no es verdad. Algunos  bebés tienen pelo  y otros no. En cualquier caso, la mayoría lo pierde en unas semanas.
 
 
 
El Mito del Misterioso Movimiento del Cordón Umbilical
 Si una mujer embarazada levanta las manos por  encima de la cabeza, va a ahogar al bebé. ¡Por favor,  ni un niño se creería esto! La gente pensaba(y algunos aun lo creen) que  el movimiento de la madre podía causar que  el cordón umbilical se enredara alrededor del bebé, pero esto es completamente falso.
 
El Mito del Mal de Ojos
 Cualquier persona que  le niegue a una mujer embarazada el alimento que  se le antoje, le sale un orzuelo. Falso, falso. Sin embargo, este mito no significa que  alguien que  se interponga entre la mujer embarazada y su antojo estará libre  de problemas: él o ella seguramente será la víctima de amenazas, insultos o miradas fulminantes de ira, pero no de orzuelos.
 
 
El Mito del Ritmo Cardiaco
 Si el ritmo cardiaco del feto es acelerado, el bebé es una nena, y si el ritmo es lento, es un varón. Los investigadores médicos realmente estudiaron científicamente este mito.  Descubrieron una pequeña diferencia entre el promedio del ritmo cardiaco de los varones y el de las niñas, pero la diferencia no fue lo suficientemente significativa como para que  los latidos del corazón pudieran predecir con exactitud el sexo  del bebé.
 
 
El Mito de que Lo Feo Se Pega
 Si una mujer embarazada ve algo muy feo u horrible, va a dar  a luz a un bebé feo. ¿Cómo puede ser  esto cierto? ¡No existen bebés feos!
 
 
 El Mito del Café de Java
 Si un bebé nace  con manchitas de color café con leche (marcas de nacimiento marrón claras), significa que la madre bebió demasiado café o tuvo  antojos que no fueron satisfechos durante el embarazo. No, no y no.
 
 
 El Mito de la Comida Picante
 Mucha  gente aun cree que  el comer alimentos muy picantes induce el trabajo de parto. Eso no es cierto, pero puede ser  una buena herramienta de mercadotecnia: conocemos un restaurante italiano cuya  propaganda anuncia que el Pollo Diablo (Pollo muy condimentado) le garantiza que  inducirá el parto. El plato quizás sea  delicioso, pero ciertamente no induce ningún parto

El Mito del Sexo Apasionado
 El tener una apasionada relación sexual desencadena el parto. ¿Lo que  la metió en este “paquete”, la ayudará a salir  del mismo? Eso es sólo  una ilusión, pero, de todas maneras, inténtelo y pruebe (si lo desea cuando esté en los nueve meses de embarazo). Probablemente valga la pena el esfuerzo.
 
 
El Mito de la Cara de Luna
 Si la cara  de una mujer embarazada engorda, el bebé es una niña, y si le engordan los glúteos, el bebé es un niño.  Por supuesto, ninguna de las dos premisas es verdad. El sexo  del bebé no tiene ninguna relación con la manera en que  una madre acumula la grasa.
 Otro  mito en el mismo hilo, es el que  dice  que  si la nariz  de la madre crece o se ensancha, el bebé es una niña. El “razonamiento” para este mito es que una hija siempre le quita la belleza a su madre, algo extraño y completamente falso.
 
 
El Mito de la Luna Llena
 Este mito dice  que  más  mujeres empiezan el parto cuando hay luna llena. Aunque muchas personas que  trabajan en las salas de maternidad insisten en que  muchos nacimientos ocurren cuando hay luna llena (la policía dice  lo mismo acerca del aumento de actividad en sus  centros de detención en ese tiempo), los datos científicos no apoyan esta suposición.
 
 
El Mito de la Forma del Abdomen
 Si el abdomen de una mujer embarazada es redondo, es una niña, y si es más  puntiagudo, es un niño.  Simplemente, olvídelo. La forma  del abdomen es diferente entre las mujeres, y el sexo  del bebé no tiene nada que ver con ello.


El Mito de que la ecografía lo revela Todo
 
La ecografía  siempre revela el sexo  del bebé. No, esto no siempre es verdad. A menudo, entre las semanas 18 y 20 de gestación, es posible ver los genitales del feto. Pero  la posibilidad de descubrir el sexo  del bebé depende de si el bebé esté en una posición que  proporcione una vista  buena. A veces, el ecografista no puede ver entre las piernas de un bebé que no quiere cooperar y, por  lo tanto, no puede determinar el sexo.  También a veces, él puede equivocarse, especialmente si el ecosonograma se hace muy temprano  en el embarazo. Así que,  aunque en la mayoría de los casos es posible descubrir el sexo  del bebé por  medio de una ecografia, no siempre está garantizado un 100 por  ciento.

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